LA MUJER DE UN PUNTO SIN RETORNO

A ella

Ella era brisa mórbida de verano,

brisa cálida que hacía arder mis entrañas,

corría despacio sobre mi piel,

deshojaba pétalo a pétalo su cuerpo,

para hacerme beber de su cáliz

y llevarme a tocar el nirvana.

Ella era luz en mi camino,

consejera incansable,

guía de mis pasos,

amiga en todas mis vicisitudes.

Ella era niña juguetona de esencia palo de rosa,

que jugaba con las nubes a colorear el cielo,

que bebía de la lluvia y reía de mis tonterías,

que se enamoraba de la Luna

y temía a los fantasmas de madrugada.

Ella era mujer fría,

férrea enemiga.

Ella era una mujer

de un punto sin retorno,

de permanentes olvidos,

de adioses eternos,

de duras palabras,

de espada vil

que desnudaba mi alma.

Ella era… Ella es…

Mi mujer.

Gabriel Kurono

FUIMOS

Fuimos noche de un olvido,

el eclipse en plenilunio,

el mar desesperado,

hambriento de deseo.

Fuimos llanto encendido,

una hoguera de vanidades,

la sequía en gélido invierno.

Fuimos voz en el silencio,

la pasión desgarbada

de dos cuerpos que se amaban,

lucha encarnecida en plena guerra.

Fuimos un segundo en la eternidad,

un sueño que se esfuma

al llegar el alba.

Fuimos todo siendo nada…

Fuimos… solamente fuimos.

Melina @DCapricornio_ y Gabriel @KuronoKai_

HUMO

deseo1

Un cigarrillo…

contemplo tu cuerpo desnudo tras la cortina del deseo.

Una caricia de tu mano

y mi cuerpo responde cual felino que emprende su caza.

Quito con iracundo deseo

cada una de sus prendas.

Arrebato sus gemidos,

sus labios se convierten en objeto de tortura de mis dientes.

Clamo por más,

más piel, más humedad de su ser.

Y me pierdo en su cuerpo,

no se nada más de mí,

salvo que mis manos la recorren con fiereza,

mientras sus piernas se baten sobre mis hombros.

Explota la pasión,

dejando en su cuerpo más de mí de lo que yo quisiera desear.

Se vence satisfecha,

con sus labios rojos y la respiración agitada.

Mía…

porque en su cuerpo pierdo el poder

y todo mi control.

LA NADA

No me queda nada

más que los silencios,

los recuerdos lejanos,

los atardeceres en tus manos.

No me queda nada

más que las palabras no dichas,

los momentos no acontecidos,

los sueños incumplidos.

No hay nada,

más que lo de siempre:

tu miedo,

mi angustia,

nuestro caos.

A pesar de eso,

sabes que estoy contigo,

sé que estarás conmigo,

porque nadie más lucharía

por estar contigo;

porque nadie más sabría

lo que es vivir contigo

y amarte como yo

he querido.

PENSAMIENTOS

Termino pensando…

que faltan luces de sueños

que reflejen tu belleza.

No puedo olvidar tu sonrisa

ni mucho menos tu mirada

bajo los rayos del sol.

Y pienso que será mejor olvidar

aquella imagen que viene

cada vez que regresa el anochecer.

Las horas del día

son lento reflejo de mis recuerdos

y poco a poco me dejo para pensar en ti.

“BELLA”

Colgar mi vida de tus pestañas.

Pequeña trampa para un cazador.

Buscaba una presa y terminé prendado de tu ser.

Sólo un beso y no pertenezco a mi mismo.

Soy sonámbulo entre sueños de versos

y palabras sujetadas al verbo de tus piernas.

Te llamo “bella”

y al hacerlo, la sangre se me agolpa de mil maneras

deseando hacerte mía aunque jamás lo seas.

Pienso en ti

y la sed de pasión incontenida me arrastra a tu piel.

Cruel criatura,

pues haces de mí una sombra que vaga siempre

suspirando por los caprichos que existan en tu cuerpo.

TODO LO DI

Todo lo he dado

despacio y en silencio

a lo largo del tiempo.

Ignoro si sigues ahí,

donde estabas cuando te vi,

pendiente de tu sonrisa de rubí.

Se apagó la luz del sol

cuando el corazón calló

en el frío de este sueño.

Todo lo di

hasta no olvidarte

y quedarme aquí.

No existió el tiempo

pues a cada momento

mi memoria regresó.

Más allá de ti, lejos de este lugar,

queda aún la vida que queda por soñar

y dale el amor que sobró en este hogar.